Psicología positiva y pseudociencia de la felicidad

Hace unos años leí un artículo titulado “Psicología Positiva: una nueva forma de entender la psicología”. Al finalizar su lectura me quedó un sentimiento amargo y preocupado que se terminó de afianzar cuando tuve en mis manos el libro (creo que de pretendida autoayuda ) ” La ciencia de la felicidad” de Lyubomirsky.  La Psicología Positiva como nueva corriente del saber humano fue nominada por Martin Seligman quien ha estado investigando sobre el camino cognitivo que hay que seguir en la vida para se feliz plenamente y de paso prevenir enfermedades del cuerpo y de la mente.  Proclama la importancia de ser optimista y afirma que ciertos rasgos y procesos psicológicos como el perdón, la interpretación benevolente y la bondad son inherentemente positivos y beneficiosos para el bienestar. Los libros y artículos que acunan esta nueva corriente se caracterizan por una estrategia narrativa del género de autoayuda y por estar plagados de premisas pseudocientíficas y argumentos tautológicos, además de conclusiones tan obvias como el descubrimiento de que las personas con mayores niveles de bienestar presentan metas coherentes con sus intereses, valores y necesidades.

Os cuelgo un artículo reciente muy interesante que habla de todo esto de modo pormenorizado http://www.papelesdelpsicologo.es/pdf/2137.pdf.  En mi opinión y tal y como dice Marino Pérez Álvarez en este artículo “las emociones y los rasgos psicológicos no son “positivos” o “negativos” y su impacto perjudicial o beneficioso depende del contexto específico y de la motivación implicada”. Lo que también suena a pura obviedad y sin embargo parece que viene bien recordarlo de vez en cuando.

 

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